Evil Masquerade
Welcome to the Show
Sin duda alguna, este es uno de esos discos esperado por muchos y por otra parte más que predecible desde hacía ya tiempo, y es que en los últimos años las colaboraciones entre bandas, y ante todo, las carreras en solitario emprendidas por miembros de muchas formaciones importantes han ido creciendo como la espuma. EVIL MASQUERADE incluye en sus filas a miembros de conocidas formaciones como el cantante HENRIK BROCKMANN (ex – ROYAL HUNT), el guitarrista HENRIK FILMAN (MOAHNI MOAHNA, ZOOL), KASPER GRAM (MANTICORA) y DENNOS BUHL (SINPHONIA).

EVIL MASQUERADE hacen rock progresivo y sinfónico con una importante orientación hacia el Hard rock. Aunque la etiqueta que mejor les define es el Metal Teatral. Sin duda, EVIL MASQUERADE han hecho un trabajo soberbio, en una línea musical clásica pero con un tratamiento muy original, en el que sobre bases heavy metal, casi se podría decir que power metal en muchos casos, hacen temas llenos de melodía y en los que la fusión con el metal sinfónico y el hard rock da como resultado unos temas que enganchan desde la primera escucha.

‘Welcome to the show’ es una canción perfecta para abrir el disco y para hacerte una idea de lo que te espera. Un sonido muy fresco y limpio, unas guitarras potentes, y un estribillo pegadizo. ‘The wind will rise’ y ‘Oh harlequín’ tienen unas líneas vocales y unos riffs algo más duros. Otros temas destacables son: ‘But you were smiling’ y ‘Children of the light’ cortes más progresivos que destacan por su potencia y melodías. Le sigue ‘Lucy the evil’ que se puede considerar la parte más tranquila, un medio tiempo con sonido más ochentero. Sin duda un álbum digno de ser escuchado.

En una época en la que el metal progresivo y sinfónico no es tomado en serio por mucha gente, no sería mala idea que más de uno se acercara a este “Welcome to the show” de EVIL MASQUERADE, para comprobar con sus propios oídos que este género no está reñido con la intensidad, la emoción y la seriedad musical. En metal progresivo no se puede hacer mejor.

Cristina Cuenca